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Tips para tener una mejor alimentación

Llevar una buena alimentación no debería suponernos un gran esfuerzo, eso sí, siempre que nos lo planteemos. No hay que esperar ni poner excusas tontas como “el lunes empiezo”, “cuando acaben las Navidades” o “ya me prepararé para la operación bikini” o cosas así.

Cuando uno se lo plantea debe ponerlo en marcha cuanto antes y ceñirse a los objetivos marcados para conseguir lo que nos proponemos. Si quieres tener una mejor alimentación, te invitamos a que sigas leyéndonos porque te vamos a dar unos cuantos consejos que te resultarán de gran ayuda.

Tips para tener una mejor alimentación

Consejos para una buena alimentación

La fruta debe formar parte de nuestra dieta y no necesariamente como postre. De hecho, muchos expertos coinciden en que es mejor comer la fruta antes de cada comida, no solo porque prepara a nuestro estómago para la digestión, como sucede con la manzana, sino porque también proporciona sensación de saciedad.

Aunque la fruta puede consumirse en zumo, es más recomendable consumirla entera, dado que cuenta con todos los nutrientes necesarios y si se consume en zumo, según los datos de la Organización Mundial de la Salud, hay una relación probable con la obesidad, posiblemente por los azúcares.

Si hablamos de azúcares, sin querer es una de las cosas que más se suelen consumir nada más levantarnos. Las galletas, algunos cereales, la bollería, etc. contienen azúcares añadidos. Por ello hay que procurar tener un desayuno lo más equilibrado posible, con productos como queso fresco, yogur, una pieza de fruta o avena son una buena idea para un desayuno completo.

A todos nos encanta bebernos un refresco de vez en cuando pero es una de las bebidas que debemos reducir su ingesta dado que muchos de ellos cuentan con ingentes cantidades de azúcares añadidos. Por eso, lo mejor es hidratarse con algo tan sencillo, sano y natural como el agua.

Lo que recomiendan los expertos es beber un litro y medio de agua cada día, siempre dependiendo de la temporada del año en la que nos encontremos. Como alternativa al agua, los nutricionistas nos recomiendan como sustituto ocasional un gazpacho o una horchata por ejemplo.

Seguro que muchos de vosotros habéis cambiado la leche entera por la semidesnatada o desnatada. Esto responde a la creencia de que las grasas animales o productos derivados tienen muy mala fama. Según un estudio llevado a cabo en Estados Unidos, esta grasa no es nuestra enemiga dado que, por extraño que parezca ayuda a reducir el riesgo de sufrir obesidad y diabetes.

Posiblemente tengáis muy presente aquellas recomendaciones que se nos hacían de que no debíamos comer muchos huevos porque era malo comer muchos. Los últimos estudios demuestran lo contrario.

Un estudio publicado por el British Medical Journal dejó claro que un mayor consumo de este producto no está asociado a una enfermedad coronaria o cerebrovascular. Es un producto que podemos comer hasta una unidad al día y nos aporta muchas vitaminas, minerales y antioxidantes entre otros.

Todos nos quejamos de que no tenemos tiempo de hacer platos caseros como los de nuestras abuelas, pero con un robot de cocina esa excusa no vale. Con sólo meter los ingredientes y programarlo, podremos tener preparado cualquier plato a cualquier hora. El éxito del robot de cocina es un hecho.

El último consejo es cambiar la sal por sal del Himalaya, mucho más fina y con aportes nutricionales, o mejor aún, cambiar la sal por especias, con lo que conseguiremos un amplio abanico de sabores en nuestras elaboraciones gastronómicas.